UN MONSTRUO VIVE EN CASA (serie Poemas desgarrados)

malos tratos

 

 

 

 

 

 

Tanto dolor contenido

tantas noches sin dormir

tanto pánico escondido

no hablo, no emito ruido.

Un monstruo vive en casa

hasta mamá tiene miedo

No quiero que viva aquí

pero decirlo no puedo.

Todos dicen que le quiera

que me dio la vida y, bueno,

yo le beso sin sentirlo

sólo lo hago por miedo.

Quiero despertarme un día

y que se haya vuelto bueno.

que no golpee a mi madre

y no le tengamos miedo.

QUIERO LLAMARME SILENCIO

silence

Quiero llamarme Silencio

y que atrone en mis oídos

la calma del buen criterio.

 

Quiero llamarme Silencio

y que los niños que vagan

entre cadáveres ciegos

despierten en la justicia,

y en ella vivan sus sueños.

 

Quiero llamarme Silencio

y que la Tierra que grita

me muero a los cuatro vientos

sea escuchada por todos

con los ojos bien abiertos.

 

Quiero llamarme Silencio

y que el mar no se alimente

a diario y sin consuelo

de sueños inalcanzables

de desesperados cuerpos.

 

Quiero llamarme Silencio

y que reflexione el mundo

con pausa sus pensamientos

y no escuchar más mentiras

de gobernantes a pueblos.

 

Quiero llamarme Silencio

y esperar sentado en calma

a Tolerancia y Respeto.

 

Quiero llamarme Silencio

porque gana la razón

quien sabe callar a tiempo.

 

Quiero llamarme Silencio

y que sólo me interrumpa

aquel que diga “Te quiero”.

 

 

LA SEMILLA

semilla

Era sólo una semilla, una pequeña semilla.
Quería crecer muy grande y disfrutar de la vida.
Desde el interior del vientre voces feroces oía,
oía llanto y lamentos, muchas lágrimas sentía
resonando en mi cerebro y dando forma a mi vida.
No quiero salir ahí fuera, no quiero salir, decía.
Pero un día me empujaron, me empujaron a la vida
y tuve que salir fuera, y ver la cara del día.
Al llegar a casa nadie
me esperaba ni me oía
mi madre sólo lloraba y el ogro siempre decía:
“yo te tengo que matar, acabaré con tu vida”.
Y así crecí junto al miedo,
que en la carrera vencía
“sólo soy una semilla, déjame vivir mi vida”.
Pero el miedo se hizo fuerte y machacó a la semilla
que creció muy pequeñita y con el alma escondida.
Un día, por la mañana, mamá amaneció dormida
y la pequeña semilla
en la oscura tierra quedó hundida.
Semilla no quiero ser,
de un árbol que siega vidas
antes de nacer te pido:
“mamá salva tu semilla”.
Serie: Poemas Desgarrados. Vanesa Paredes.

SOLEDAD: Serie “Poemas desgarrados”

En las garras de la oscuridad                                            
atrapada mi alma se encuentra
devorada por los monstruos del silencio
amarrada por la hiedra de la pena

Una mano alzada implorando ayuda
a quien la desoye
de tan larga espera,
se ha quedado yerma, se ha quedado muda.

Mientras las lágrimas bajan
y hacen surcos insondables
la soledad y la tristeza suben enmarañadas
y mi cuerpo entero desgajan

Cubierto ya mi rostro por completo de sus hojas
veo gritos de tormenta, oigo susurros de miedo
Mis ensangrentadas manos
luchan por abrirse paso entre los titanes negros.

Serie: Poemas desgarrados. Vanesa Paredes.

ABISMO: Serie “Poemas Desgarrados”

Desde mi ventana no veo la luz
Desde mi ventana no veo las plantas
Desde mi ventana no siento la lluvia
Desde mi ventana yo veo la nada

Desde mi ventana no veo las flores
Desde mi ventana no veo la playa
Desde mi ventana ya no veo olores
Desde mi ventana no veo ni un alma

Desde mi ventana no veo la hierba
Desde mi ventana no veo la calma
Desde mi ventana no veo emociones
Desde mi ventana no veo esperanza

Desde mi ventana no veo colores
Desde mi ventana no veo palabras
Desde mi ventana yo siento temblores
Desde mi ventana el abismo me atrapa

Serie “Poemas Desgarrados”. Vanesa Paredes.

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Desolación: publicado en la Antología “Tragedias Poéticas” en 2018

El cerebro destrozado por el sufrimiento      El corazón desgarrado, ya sin sentimientos
El alma destruída por el sinsentido
Los ojos invidentes, ya no escucho ruido                                                          

No hay consuelo, no hay descanso
sólo desvelo, solo el  ocaso
¿Se fue el Tiempo? ¿Se fue la realidad?
¿Dónde te busco, si ya no estás?

Sólo tengo casa, ya no tengo hogar
Ya no tengo hambre, sólo soledad
La gente me habla y no se lo que dice
¿Quieren ayudarme? Que me dejen triste

Un surrealismo de mi se apodera
No entiendo de fe, de ninguna bandera
Pues ¿Por qué no vuelves, si te necesito?
Ven, dame un abrazo, uno pequeñito.

Tu cuarto vacío me es insoportable
la voz de la gente, voz inescuchable
Soy como un espectro, una triste sombra
¿Es que sigo vivo? ¿Acaso respiro?

Silencio, silencio, todo ya es silencio
Sólo oigo lágrimas, las de mi cerebro
No tengo conciencia, no tengo sentidos
Entra por la puerta, sólo eso te pido.

Que me dejen solo, que nadie me hable
Tu voz me consuela, quiero que me nombres
Se que sigues vivo, que te necesito
No soporto mas este sinsentido.

Serie “Poemas Desgarrados” Vanesa Paredes. Premiado en III Concurso “Tragedias Poéticas” en 2018.

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